Hace falta una ley que regule la dignidad de las personas en la publicidad? por supuesto, y más cuando se trata de las mujeres. Seguramente no soy la única harta de ver publicidades donde la pobre tipa sin vida encuentra la razón de existir en el jabón que deja la ropa más y más blanca (y eso que el blanco no se usa!). O las otras pobres desgraciadas que no pueden sacar la grasa de los platos.
Fuera del rubro ama de casa, todo el resto, cualquier cosa que sea, para hombres o mujeres, se vende con un culo o unas tetas. No se les cae otra idea? Ya estoy lejos de pensar que la culpa sea de los hombres, no puedo pensar eso en un país donde las mujeres entienden por liberación poder trabajar por dos mangos para pagarse la cirugía de las tetas o que les paguen por salir en culo en la tapa de una revista.
Toda esa catarata de información berreta y líneas asquerosas son las que recibió la generación que hoy es adolescente –y no tanto- y creen que ser libre y no tener prejuicios es curtirse a todo chongo que les paga un porrón. Nadie les enseñó que además de eso se puede elegir y que también está más bueno. Tendrá algo que ver que muchas de ellas tienen la autoestima por el piso?
Las mujeres imperfectas somos mayoría, eso seguro, entonces es el único caso de mayoría discriminada. Acá no sólo necesitamos copiarle esa ley a los europeos, también necesitamos algunas propias para protegernos. Me preguntó que pasó con la ley de los talles? O menos pretenciosa mi pregunta, que pasa con la moldería? Si bien algunas de las marcas respetan las medidas de los talles, hay muchas que no, entonces pese a estar de acuerdo me pregunto si la solución es obligar a las marcas a hacer hasta el talle 44 o 46 cuando probablemente el 44 se convierta en el 40 de hoy?
A mis 16 años me era imposible pensar en que quería hacer de mi vida. El mundo entero se había encargado de que sólo pensara que podía comer y que no. Tenía las mejores notas en todas las materias pero no podía pensar que eso significaba que podía ser buena para algo, ya que el plan más largo que podía imaginarme era cual dieta iba a hacer esta semana, o como iba a hacer para entrar en el vestido de graduación. Así vivía y pesaba
Ahora estoy del lado adulto y sostengo que estaría mejor motivarlas a encontrar que hacer con sus jóvenes vidas y que logren cosas con ella, y no frustrarlas eternamente para que crean que son unas gordas fracasadas que lo mejor que pueden hacer con sus vidas es encontrar un marido, parir hijos y dejarles la ropa blanca?
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